Atropellada, así me sentí la primera vez que puse en marcha un blog. Términos como SEO, SEM, ROI, linkbuilding, linkbaiting… aturullaban mi entendimiento.

Desesperada, acudí a Internet en busca de respuestas, y por suerte, ahí estaban.  Así que comencé a vislumbrar algo de luz entre las tinieblas. Y digo algo porque en ocasiones, un poco de luz no es sinónimo de claridad.

No son pocas las veces que comencé ilusionada una definición y acabé el párrafo sin saber muy bien a qué atenerme. Orgánico, natural, optimización, palabras clave, spamdexig… y de repente empecé a pensar que me estaba metiendo en un callejón sin salida. Sin embargo, la clave estaba en el tiempo.

Así que todo es ponerse y empezar. Combinando la información que nos da el propio Google sobre qué hacer para optimizar menor, la información que recopila la Wikipedia, y los blogs especializados en el tema,  llega el día que vuelves a las definiciones y de repente las entiendes. Es más, sin darte cuenta, haces algo de SEO con tus contenidos, aunque sea de puntillas, y ni siquiera eres consciente de ello.

Hace  unos meses leía la definición de  SEO (Searching Engine Optimization) que aparece en la Wikipedia y aunque lo entendía me quedaba con el ¿y ahora qué?. Hoy la cosa ha cambiado, leo: “La tarea de optimizar la estructura de una web y el contenido de la misma, así como la utilización de diversas técnicas de linkbuilding, linkbaiting o contenidos virales con el objetivo de aparecer en las primeras posiciones de los resultados de los buscadores (cuando un usuario busca por una determinada palabra clave o keyword)” , y ya ha dejado de sonar lejano y desconocido.

Está claro, para que tu web llegue a tu público objetivo, hay que ir más allá de la página web estática y sin vínculos  cargada de animaciones en flash.

  • Estructurar el diseño y el contenido. Crear un espacio ordenado, limpio y cómodo para la lectura conseguirá que las visitas no salgan corriendo. Jugar con las tipografías, los colores, las imágenes… El diseño importa.
  • Enlazar y procurar que te enlacen, participa en foros  y redes sociales afines,para atraer lectores a tu web o blog.
  • Dominar el arte de la etiqueta para facilitarle el trabajo a los buscadores…
  • Ofrecer contenidos exclusivos y de calidad.
  • Y sobre todo,  escribe de lo que te apasiona.

Un consejo. Si todavía no tienes claro el contenido de tu rincón en Internet y te interesa tener tráfico, focaliza y elige un nicho de mercado específico. Los blogs o web cajón desastre  que no aportan contenido de calidad no suelen funcionar tan bien como los especializados en cuestión de tráfico. Quizá porque hablar de todo sin centrarse en nada despiste a las arañas de Google. Quizá porque el objetivo de cada bitácora es diferente. Quizá porque la gente quiere aprender, contrastar y compartir y busca rincones que les permitan hacer esas cosas.

Y si el origen de la optimización del posicionamiento fueron las webs hoy el posicionamiento gira hacia los contenidos de los blogs. ¿Quién dijo que los blogs habían muerto? Cada vez son más las empresas que eligen los blogs y las redes sociales para interaccionar con sus clientes. Es como si en el ideario colectivo se hubiera configurado la imagen de web/frio – blog/caliente.

  • Los blogs son cercanos, suelen tener contenidos más flexibles, permiten la interacción entre el lector y el autor del contenido y cualquiera con un poco de paciencia puede poner en marcha su propio espacio en cuestión de minutos.
  • Las webs suelen ofrecer contenidos más estáticos, además de que su mantenimiento suele ser más complejo y con ello requerir muchos más conocimientos técnicos para ponerlas en marcha.

Poco a poco. Acabo de empezar a descubrir qué es esto del SEO, así que seguiré aprendiendo, buceando en twitter, buscando blogs y observando como lo hacen los que ya lo hacen bien.

Estos son algunos de los referentes a los que hay que seguir y leer:

http://luismvillanueva.com/

http://chuiso.com/

http://blogger3cero.com/

http://www.seomental.com/

https://www.analistaseo.es/